TORTÍCOLÍS MUSCULAR CONGÉNITA

¿QUÉ ES?

El nombre de tortícolis (del latín tortus collum, cuello torcido) significa inclinación de la cabeza o el cuello por diferentes causas.

El tortícolis muscular congénito es una anomalía de la posición de la cabeza cuya incidencia está estimada entre el 0,3-2%. Es secundaria a una retracción del músculo esternocleidomastoideo, cuya compleja anatomía explica perfectamente la desviación en inclinación homolateral, en traslación y en rotación contralaterales. La patogenia sigue sin estar clara, probablemente debida más a un episodio isquémico prenatal que a un traumatismo obstétrico.

El bebé con TMC presenta en el nacimiento una actitud asimétrica, desarrollándose ésta asimetría durante las primeras semanas de vida. Habitualmente aparece una pequeña tumefacción en el interior del músculo que es palpable y en ocasiones visible. Este bultito, en forma de oliva, se aprecia mejor a las pocas semanas de vida y desaparece hacia los tres meses.

Puede que el TMC no esté presente tras el nacimiento del bebé, pero aparezca más tarde, esto es posible que ocurra por un posicionamiento incorrecto del bebé durante la toma de leche materna, toma del biberón, estancia en la cuna, carrito de paseo, asiento del coche, etc.

¿CUANDO ACUDIR AL FISIOTERAPEUTA PEDIÁTRICO?

Es importante la observación de la postura del bebe durante las primeras semanas de vida, la presencia continua de la inclinación de la cabeza hacia un lado, el llanto, la irritación, dificultades para conciliar y mantener el sueño, son algunos de los signos de alarma que pueden despertar las sospechas de presencia de TMC.

En ese momento debemos, en primer lugar, visitar a nuestro médico pediatra, éste realizará los test y las pruebas complementarias (radiografía, ecografía…) necesarias para diagnosticar la patología y detectar las causas de su aparición.

A partir del diagnóstico médico, el fisioterapeuta pediátrico dispone de los conocimientos y las herramientas necesarias para ayudar al bebé a corregir la asimetría y mantener una postura alineada.

Además, entendemos que la labor del fisioterapeuta no acaba aquí, es este profesional el que dará pautas a la familia para que la intervención, de manera directa o indirecta, se extienda al hogar.

¿QUÉ TÉCNICAS UTILIZAMOS?

Las técnicas serán seleccionadas después de llevar a cabo una detallada evaluación inicial, cada caso es único y por tanto debemos de personalizar al máximo el tratamiento.

Utilizaremos técnicas manuales de corrección, bombeo, masaje, descompresión, inducción, liberación, etc. Desde un punto de vista osteopático, entendemos el cuerpo como un todo donde todas los tejidos están conectados, por tanto, normalizaremos todas aquellas estructuras musculoesqueléticas que puedan estar ocasionando la lesión.

A partir de aquí, estimularemos el buen posicionamiento, fomentando un movimiento activo, estable y alineado. La estimulación multisensiorial (vista, oído, tacto…) será, en esta ocasión, nuestra mejor aliada.

¿ DESDE CASA PODEMOS HACER ALGO?

Por supuesto, el abordaje global que hacemos desde fisiocrecerjuntos integra siempre a las familias, que podrán llevar a cabo las pautas que el fisioterapeuta les recomiende. Situar al bebé en decúbito prono ( boca bajo) cuando esté despierto y bajo vigilancia, favorecer la llegada de estímulos visuales y auditivos desde ambos lados, llevar a cabo un buen agarre del pecho durante la lactancia desde posturas alineadas, etc, son algunas de las pautas que el fisioterapeuta dará a las familias de los niños y niñas que lleguen nuestro centro de fisioterapia pediátrica.

 

Gerardo Saceda.

Fisioterapeuta Pediátrico

Colegiado nº853-COFICAM